Ampliación del Bloque Quirúrgico del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol | Badalona
Datos técnicos
Nivel de intervención: Proyecto Básico, Proyecto de Ejecución, Dirección de Obra
Promotor: Servei Català de la Salut (CatSalut), Generalitat de Catalunya
Ubicación: Badalona, Barcelona
Premios: Concurso, 1er premio
Año concurso: 2022
Año proyecto: 2023 – 2025
Construcción: 2023 – 2025
Superfície construida: 6.908,65 m²
Presupuesto (PEM): 13.906.655,58 €
Empresa constructora: UTE ACCIONA – COPCISA – COBRA
Equipo:
- UTE CDB ARQUITECTURA – MARIO COREA ARQUITECTURA
- STATIC Ingeniería, consultoría de Estructuras
- BIS, consultoría de Estructuras
- ZYR Ingenieros, consultoría de Instalaciones
- EFICCAX, consultoría sistema LEAN
- María Arau, infografía
- Maraía Esther Aguilera, fotografía
Descripción
La ampliación del bloque quirúrgico del Hospital Universitari Germans Trias i Pujol (Can Ruti), en Badalona, es un proyecto clave para la transformación del complejo sanitario. Desarrollado en colaboración con Mario Corea Arquitectura, tras ganar el concurso convocado por CatSalut, responde a la necesidad urgente de modernizar las infraestructuras hospitalarias con una mirada puesta en el futuro: más tecnología, más eficiencia, más cuidado hacia las personas.
El nuevo edificio, que suma 5.880 m² de obra nueva y 1.030 m² de reforma, acoge áreas quirúrgicas de alta complejidad, pensadas para integrar equipamiento médico de última generación y mejorar los flujos de trabajo del personal sanitario. Más allá de la funcionalidad, el proyecto busca humanizar la experiencia hospitalaria, conectando el interior con el paisaje y apostando por la luz natural, la claridad espacial y el confort ambiental.
Aunque se trata de un edificio compacto, su implantación presenta una elevada complejidad. Se ubica en un espacio condicionado por la infraestructura existente, encajado entre el vial de acceso a Urgencias, el volumen principal del hospital, que lo envuelve en forma de L, y el edificio polivalente, con el que se conecta mediante un puente elevado en su fachada sur. Esta condición exige una implantación precisa, resuelta con una volumetría clara y compacta: un gran cubo que emerge entre las preexistencias.
La única fachada libre, orientada al este, se abre hacia el paisaje: desde aquí se contemplan la Sierra de Marina, la ciudad y el mar. En las fases iniciales del proyecto se planteó una doble piel de policarbonato, finalmente resuelta con una envolvente metálica de deployé que ofrece protección solar sin renunciar a la transparencia, potenciando las vistas, la luz natural y el confort interior.
La envolvente se plantea desde criterios de sostenibilidad y eficiencia energética, con materiales durables y soluciones pasivas de control solar, en diálogo con los edificios colindantes sin renunciar a una identidad propia. El resultado es un edificio compacto y preciso que actúa como bisagra entre los volúmenes del hospital, integrando tecnología, sostenibilidad y humanización en un mismo proyecto.